lunes, 19 de abril de 2010

pirámides, el orgullo de egipto


Las pirámides de Egipto construidas hace mas de 4 000 años, son la maravilla más antigua y la única que se conserva. Sirvieron como tumba a los faraones egipcios, cuyos cuerpos momificados se rodeaban de tesoros y objetos personales. Erguidas sobre la arena del desierto, las pirámides de Egipto, esbeltas majestuosas, son algo más que un templo y una tumba. Ante ellas, y especialmente a la Gran Pirámide, se tiene la impresión de hallarse en presencia de un monumento que guarda en sus entrañas secretos trascendentales muy estrechamente relacionados con su estructura.

Como en Babilonia y en América, en Egipto las pirámides eran templos erigidos a la gloria de un dios, templos para complejos rituales de muerte y de nacimiento, y al tiempo monumentos al conocimiento de un pueblo mucho menos ignorantes de lo que los historiadores creían. Hasta los arqueólogos más irracionalmente racionalistas se han rendido a la evidencia : en sus medidas esta reflejado el conocimiento matemático y astronómico de una ciencia incomprensible hace seis o siete mil años atrás.

Estamos, pues, frente a algo más que una tumba. En esa montaña formada por dos millones seiscientos mil bloques de piedra, acarreados y ensamblados quien sabe como, con un volumen total de más de dos millones y medio de metros cúbicos y un peso superior a los siete millones de toneladas, la Gran Pirámide es un templo religioso y científico y tal vez, sea también una tumba

la tumba de Tutankamon


Lord Carnarvon financió la búsqueda de la tumba de un faraón hasta entonces desconocido, Tutankamon, cuya existencia había sido detectada por Carter. El 4 de noviembre de 1922 Carter halló la tumba de Tutankamon , la tumba encontrada estaba casi intacta, siendo la mejor conservada del Valle de los Reyes. Junto a Lord Carnarvon, el 16 de febrero de 1923, Carter abrió la cámara funeraria siendo el primero en ver el sarcófago de Tutankamon.

Tras catalogar los extensos hallazgos, Carter se retiró de la arqueología convirtiéndose en coleccionista. Murió en Inglaterra en 1939 a los 65 años. Su muerte a esta avanzada edad es la evidencia más comúnmente esgrimida para refutar la leyenda de la "maldición de los faraones" que se supone recayó sobre el grupo que profanó la tumba de Tutankamón poco después del descubrimiento de la tumba.

Howard Carter fue enterrado en el cementerio de Putney Vale, al oeste de Londres, en 1939.

Howard Carter (9 de mayo de 1874 – 2 de marzo de 1939) fue un arqueólogo y egiptólogo Inglés, que se hizo muy famoso por descubrir, en 1922, la tumba de Tutankamón (Tut-Anj-Amón), en el Valle de los Reyes, frente a Luxor, en Egipto.

Nació en Kensington, Londres, siendo el menor de una familia de once hermanos.
Carter comenzó sus trabajos en Egipto en 1891, a los 17 años, copiando inscripciones y pinturas. Participó en la excavación de Beni Hasan. Posteriormente estuvo bajo la tutela de William Flinders Petrie.

En 1899, comenzó a trabajar para el Servicio de Antigüedades Egipcias, el cual abandonó en 1905 después de una disputa. Tras varios años difíciles, en 1907 conoce a Lord Carnarvon, un entusiasta noble aficionado a la arqueología y dispuesto a proporcionar los fondos necesarios para continuar el trabajo de Carter. Pronto, Carter supervisaba todas las excavaciones de Lord Carnarvon.